Sediento y agradecido
Con dos amigos, estábamos cumpliendo una de las cosas que queríamos hacer antes de morir: recorrer el Cañón del Colorado. Al comenzar la caminata, dudamos de tener suficiente agua, y nos quedamos sin nada cuando todavía faltaba un trecho para llegar al borde del acantilado. Aparecieron jadeos, mezclados con oraciones. Entonces, doblamos en una curva y sucedió lo que seguimos considerando un milagro: divisamos tres botellas de agua en un hueco de una roca, con una nota: «Sabíamos que necesitarían esto. ¡Disfruten!». Nos miramos sin poder creerlo, susurramos un agradecimiento a Dios, bebimos un par de muy necesarios tragos y partimos hacia el último tramo. Nunca estuve tan sediento —y agradecido— en mi vida.
Consejo de alguien mayor
«¿Qué lamento?». Esta fue la pregunta que George Saunders, el escritor de mayor venta del New York Times, respondió en su discurso de apertura en la Universidad Syracuse en 2013. Era sobre una persona mayor (Saunders) que compartió una o dos cosas que lamentaba de su vida con jóvenes (los graduados), que podían aprender algo de su ejemplo. Enumeró algunas cosas que la gente podía suponer que lamentara, como ser pobre o hacer trabajos terribles. Pero dijo que no lamentaba eso para nada. Lo que sí lamentaba era sus faltas de benignidad: esas oportunidades que había tenido de ser benigno y que dejó pasar.
Amar como Jesús
Todos lo amaban. Estas palabras se usaron para describir a Giuseppe Berardelli, de Casnigo, Italia. Giuseppe era un querido hombre que recorría el pueblo en una vieja motocicleta y siempre saludaba diciendo: «paz y bondad». Trabajó incansablemente por el bien de los demás. Pero en los últimos años de su vida, su salud empeoró cuando contrajo coronavirus. La reacción de la comunidad fue comprarle un respirador. Sin embargo, cuando su condición se agravó, quiso que usaran el equipo para un paciente más joven que lo necesitaba. Oír esto no sorprendió a nadie, ya que era simplemente característico de un hombre que era amado y admirado por amar a otros.
Clamar a Dios
En su libro Adopted for Life [Adoptado de por vida], el Dr. Russell Moore describe el viaje de su familia a un orfanato para adoptar a un niño. Cuando entraron en la guardería, el silencio era sorprendente. Los bebés nunca lloraban, y no porque nunca necesitaran nada, sino porque habían aprendido que a nadie le importaba lo suficiente como para responder.
En los caminos del Padre
En la década de 1960, la bulliciosa localidad de North Lawndale, al oeste de Chicago, era pionera como comunidad interracial. Un puñado de afroamericanos de clase media compró allí casas por «contrato», lo cual combinaba la responsabilidad de ser dueño de la vivienda, pero con las desventajas de una renta. En ese tipo de contrato, el comprador no acumulaba capital,…
Solo una chispa
«¡Estamos en la biblioteca y podemos ver las llamas afuera!». Estaba asustada; podíamos percibirlo en su voz. Y la conocíamos… era nuestra hija. Al mismo tiempo, sabíamos que su campus era el lugar más seguro para ella y sus casi 3.000 compañeros. El Incendio Woolsey en 2018 se extendió más rápidamente de lo previsto, incluso para el personal de bomberos.…
Avanzar derecho
Solía necesitarse la mirada fija y la mano firme de un granjero para conducir un tractor o trazar líneas derechas. Pero aun los mejores ojos podían saltearse hileras; y al final del día, las manos más fuertes podían fatigarse. Pero ahora tenemos la dirección automática: una tecnología basada en un GPS con una exactitud de hasta 2,5 centímetros para plantar,…
El hijo de mi padre
Ellos miraron la foto descolorida, luego me miraron a mí; luego a mi padre, luego a mí, y de nuevo a mi padre. Los ojos casi se les salían de las órbitas. «¡Papá, eres exactamente igual al abuelo cuando era joven!». Mi padre y yo sonreímos porque ya lo sabíamos desde hacía tiempo, pero mis hijos se habían dado cuenta…
Cuéntame una historia
Había una vez. Estas tres palabras tal vez estén entre las más poderosas del mundo. Algunos de mis recuerdos más tempranos de mi niñez contienen variaciones de esta potente frase. Un día, mi madre llegó a casa con una edición ilustrada de historias bíblicas: Libro de historias bíblicas Mi buen pastor. Todas las noches, antes de dormir, mi hermano y yo…
Dadores alegres
Hace años, mi esposa recibió un pequeño reembolso por algo que había comprado. No era algo que esperaba, sino que simplemente llegó por correo. Casi al mismo tiempo, una querida amiga le compartió sobre las enormes necesidades de mujeres en otro país, las cuales, con una mente emprendedora, trataban de mejorar mediante la educación y los negocios. Sin embargo, como suele…